Visita el Palacio de Schönbrunn
Si estás planeando un viaje a Viena, la capital austriaca, el Palacio de Schönbrunn, de la dinastía de los Habsburgo, debería estar en tu lista de cosas que ver. A continuación te explicamos todo lo que necesitas saber para planificar tu visita al Palacio de Schönbrunn y disfrutar de sus espectaculares jardines.
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Atracciones principales de Viena
Descubre el palacio más famoso de Viena y adéntrate en siglos de historia imperial.
¿Qué puedes ver en el interior de Schönbrunn?
¿Te gustaría visitar Schönbrunn pero no estás seguro de lo que verás en su interior?
Schönbrunn es uno de los tres principales lugares que visitar en Viena (junto con el Hofburg y el Belvedere), por lo que sin duda merece la pena añadirlo a tu itinerario, independientemente del tiempo de que dispongas en la ciudad.
Aquí tienes algunas pistas de lo que te espera:
Salones Imperiales
El Palacio de Schönbrunn alberga un total de 1441 habitaciones. Aunque la mayoría permanece cerrada, 45 de ellas están abiertas al público, por lo que tendrás la posibilidad de conocer el grandioso estilo de vida que llevaban la emperatriz María Teresa y el emperador Francisco José y la emperatriz Isabel.
Una de las salas más llamativas es la Gran Galería, cuya decoración, dominada por el blanco y el oro, encantaba a todos los asistentes a los grandiosos banquetes, bailes y actos de importancia histórica que se organizaban en ella.
Por otra parte, el Salón Chino Azul, utilizado como sala de ceremonias, destaca por su diseño oriental y su característico papel pintado del siglo XVIII, una auténtica joya artística que podrás disfrutar durante tu visita a Viena.
La Glorieta
Al salir del Palacio de Schönbrunn, tu siguiente parada obligatoria debe ser visitar la Glorieta, situada en la colina del palacio. Consiste en una impresionante estructura neoclásica que, además de ser un monumento arquitectónico que históricamente se utilizó como comedor y sala de recepciones, hoy se ha convertido en el mirador perfecto para disfrutar de las mejores vistas de la capital austriaca.
Desde este lugar podrás apreciar los jardines barrocos, el elegante palacio y, por si fuera poco, tendrás la oportunidad de observar la ciudad de Viena en el horizonte.
En definitiva, es el lugar ideal para que los aficionados a la fotografía dediquen unos minutos a inmortalizar su visita al Palacio de Schönbrunn. ¿Eres tú uno de ellos?
Los Jardines
Siguiendo con los espacios exteriores, los jardines que rodean el palacio de Schönbrunn son un increíble ejemplo de paisajismo barroco.
En ellos encontrarás una serie de esculturas y edificios históricos como, por ejemplo, la impresionante Fuente de Neptuno, una obra escultórica que domina el entorno, o las Ruinas Romanas, una zona que te transportará a la Antigüedad.
Además, te recomendamos visitar el Jardín del Príncipe Heredero, la Casa de las Palmeras, un invernadero de 1.200 metros cuadrados que exhibe una asombrosa colección de especies exóticas, y, sin duda, debes tomar nota para visitar el Zoo de Schönbrunn (Tiergarten Schönbrunn), que no sólo es famoso por sus especies, sino por ser el primer zoo del mundo, fundado por los Habsburgo en 1752.
El Laberinto
Por último, otro de los espacios que encontrarás dentro del Palacio de Schönbrunn es su laberinto, diseñado por Günter Beltzig.
Como si fuera una película de fantasía, este lugar turístico de Viena es una de las atracciones más populares para las familias que buscan dar un paseo al aire libre y divertirse juntos.
Por eso, si vas a viajar con niños, te recomendamos que incluyas esta actividad en tu planificación. Además de disfrutar del verde de los grandes setos que lo decoran, podréis poner a prueba vuestro sentido de la orientación, vuestra paciencia y divertiros mientras intentáis encontrar la salida. ¿Serás capaz de lograrlo?
¿Por qué merece la pena visitar el Palacio de Schönbrunn?
¿Quieres una respuesta breve? Sí, merece totalmente la pena.
Si te gustan los lugares históricos y disfrutas con la arquitectura barroca, visitar el Palacio de Schönbrunn en Viena será una experiencia que merecerá totalmente la pena. Este lugar, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996, ofrece la posibilidad de conocer cómo era el estilo de vida de la realeza, permitiéndote entrar en muchas de las estancias que los Habsburgo utilizaban en su vida cotidiana. Además de sus lujosas estancias, podrás explorar sus jardines, fuentes y esculturas, mientras disfrutas de la vista panorámica desde la colina para apreciar el paisaje desde este punto de Viena.
Históricamente, el palacio representa el poder de la Casa de Habsburgo, la dinastía que gobernó vastos territorios europeos durante siglos. Concebido originalmente a finales del siglo XVII bajo el mandato del emperador Leopoldo I, Schönbrunn se transformó en una deslumbrante residencia de verano y en el centro de la vida imperial en el siglo XVIII, simbolizando el lujo imperial de la época. Sus 45 salas abiertas te permitirán adentrarte en la vida íntima de la corte, desde la vida íntima de la corte, especialmente la del emperador Francisco José y la emperatriz Isabel, hasta los salones ceremoniales donde se celebraban los acontecimientos históricos europeos.
Para disfrutar de una visión más integral y temporal de la cultura austriaca durante tu visita al Palacio de Schönbrunn, puedes complementar tu viaje con otros monumentos clave de Viena, como el Palacio de Hofburg, que fue la residencia de invierno de la dinastía, un gigantesco complejo desde el que los Habsburgo gobernaron durante más de 600 años (el centro político y administrativo).
O también puedes visitar el Palacio Belvedere, construido a principios del siglo XVIII para el príncipe Eugenio de Saboya, otro ejemplo de arquitectura barroca vienesa que también alberga una increíble colección de arte, al tener en su interior el Museo de Arte Barroco, el Museo de Arte Medieval y la Galería de Arte Austriaco.
Si decides visitar el Palacio de Schönbrunn, estamos seguros de que disfrutarás de sus asombrosas estancias y te enamorarás de su vasta extensión exterior, donde la emblemática Gloriette, en lo alto de la colina, te ofrecerá las mejores vistas. Desde allí, tendrás la perspectiva ideal para apreciar la magnitud de este Patrimonio de la Humanidad que encierra tantos años de historia.
Planifica tu visita al Palacio de Schönbrunn
En esta guía del Palacio de Schönbrunn compartimos algunos detalles logísticos que debes tener en cuenta para organizar tu visita:
Horario de visita del Palacio de Schönbrunn
El palacio está abierto todos los días, incluidos los festivos, pero el horario varía según la temporada:
- De abril a octubre: Abre de 8.30 a 17.30 h. En verano (julio y agosto) abre hasta las 18.30 h.
- De noviembre a marzo: De 8:30 a 17:00 h.
¿Cómo llegar a Schönbrunn?
Si te preguntas cómo llegar al Palacio de Schönbrunn, puedes hacerlo en coche o utilizando el transporte público de Viena:
- Metro (U-Bahn): La opción más cómoda es tomar la línea U4 y bajar en la estación de Schönbrunn. Al salir encontrarás la entrada principal del palacio a pocos minutos a pie.
- En tranvía: Puedes utilizar las líneas 10 ó 60 hasta la parada Schloss Schönbrunn.
- Autobús: La línea 10A también para en Schloss Schönbrunn.
¿Cuánto tiempo se tarda en visitar el Palacio de Schönbrunn?
Todo depende de tus planes y de los lugares que quieras visitar. Nuestra recomendación es que reserves al menos medio día para disfrutarlo sin prisas. Estas son duraciones aproximadas de lo que tardarías en visitar determinadas zonas del palacio:
- Sólo interior: La visita corta (Visita Imperial, que incluye 22 salas) dura unos 30-40 minutos. Por su parte, el recorrido largo (Gran Recorrido, que te permitirá ver 40 salas) dura unos 50-60 minutos.
- Palacio y Jardines: Si quieres hacer la visita del palacio y disfrutar de un paseo hasta la Glorieta, reserva de 3 a 4 horas.
- Experiencia completa: Por último, si quieres incluir el zoo, el laberinto, el Museo Infantil o la Casa de las Palmeras, necesitarás un día entero para dedicar tiempo suficiente a cada espacio.
¿Cuándo es el mejor momento para visitar el Palacio de Schönbrunn?
Si quieres evitar las colas y disfrutar del clima, nuestra recomendación es que visites el Palacio de Schönbrunn en Viena durante la primavera (de abril a junio) o el otoño (septiembre y octubre). El clima es agradable y los jardines presentan un aspecto perfecto, por lo que podrás disfrutar de la vegetación que rodea el palacio.
¿Qué debes visitar cerca de Schönbrunn?
Antes de visitar el palacio de Schönbrunn, debes saber que sus alrededores inmediatos están repletos de atracciones que hacen que el viaje merezca la pena: desde joyas naturales hasta esculturas y museos que te ayudarán a aprender más sobre esta dinastía. Más allá de sus estancias imperiales, los terrenos del palacio bordean un encantador jardín privado, el zoo más antiguo del mundo, una Casa de las Palmeras, un fantástico café con vistas y mucho más, cuyos detalles te ayudamos a descubrir a continuación:
El Jardín Privado (Kronprinzengarten)
Diseñado originalmente para uso exclusivo de la familia imperial, este lugar, también conocido como Jardín del Príncipe Heredero, se caracteriza por un diseño formal y geométrico que recuerda a los jardines de Versalles. Sus setos cuidadosamente recortados, sus pequeñas fuentes y sus abundantes flores crean el ambiente perfecto para desconectar y disfrutar del aire libre durante tu viaje. Si te gusta el paisajismo barroco en su forma más refinada, toma nota del nombre de este jardín, donde los herederos del trono de los Habsburgo solían disfrutar de paseos todas las tardes.
Tiergarten de Schönbrunn o Zoo de Viena
Como ya hemos dicho, el Palacio de Schönbrunn es un monumento histórico que alberga el zoo más antiguo del mundo. Situado en el recinto del palacio, ofrece una mezcla única de historia imperial y conservación moderna. A pesar de su antigüedad, el zoo es pionero en el bienestar animal y la cría de especies amenazadas, y es especialmente famoso por sus pandas gigantes. La mayoría de los recintos están integrados en estructuras históricas originales, como el Pabellón del Desayuno Imperial, que ahora alberga el restaurante del zoo. Visitar el Tiergarten es una actividad ideal si planeas viajar con la familia o eres un amante de la naturaleza. ¡Estamos seguros de que te sorprenderá su rica biodiversidad!
La Casa de las Palmeras (Palmenhaus)
Se trata de una impresionante estructura del siglo XIX hecha de hierro y cristal. Además, como dato curioso, debes saber que es una de las mayores estructuras de invernadero de su clase en el mundo. Construido en 1882, este invernadero de 1.200 metros cuadrados se diseñó para albergar una asombrosa colección de especies botánicas exóticas procedentes de los rincones más remotos del Imperio Austrohúngaro y de expediciones científicas. Su diseño se divide en tres pabellones climáticos (cálido, templado y frío), que recrean los hábitats necesarios para las plantas de diversas regiones, desde helechos prehistóricos hasta palmeras gigantescas. Si decides incluirlo en tu visita al palacio de Schönbrunn, disfrutarás de un viaje por distintas zonas climáticas y tendrás la oportunidad de comprobar la fascinación imperial por la ciencia y la botánica.
Museo Técnico de Viena
Hablando de ciencia, muy cerca de la entrada principal del palacio encontrarás el Museo Técnico de Viena, un lugar que alberga una de las colecciones tecnológicas más importantes de Europa, dedicada a la industria, el transporte, la energía y la ciencia en Austria. En su interior, encontrarás exposiciones interactivas que van desde coches antiguos, como el carruaje de la emperatriz Isabel, hasta máquinas de vapor y locomotoras, como la 12.10, una locomotora de vapor excepcional. Por tanto, es una forma muy visual de comprender cómo ha evolucionado la tecnología a lo largo de los siglos. El edificio dispone de zonas especialmente diseñadas para las familias, con juegos educativos que ayudan a los niños a aprender de forma creativa y a comprender conceptos complejos de una manera mucho más sencilla. En resumen, ¡es una visita obligada si viajas con niños!
Café Gloriette
Situado en el interior de la majestuosa estructura de la Gloriette, en la colina del palacio de Schönbrunn, el Café Gloriette ofrece la combinación perfecta de historia, arquitectura y gastronomía. La Gloriette se diseñó originalmente como comedor imperial y salón de recepciones, y hoy su interior alberga un elegante café donde puedes disfrutar de especialidades vienesas, como el strudel de manzana (Apfelstrudel) y la típica tarta de chocolate, la tarta Sacher (Sachertorte), junto con un delicioso café o un desayuno imperial. Como puedes imaginar, el principal atractivo del café es su ubicación, ya que ofrece vistas panorámicas de todo el complejo del palacio, los jardines y la hermosa ciudad de Viena. Suena increíble, ¿no crees?
La Fuente de Neptuno (Neptunbrunnen)
La Fuente de Neptuno representa uno de los elementos más distintivos y emblemáticos de los jardines de Schönbrunn. Las excavaciones para construir la gran pila comenzaron en 1776, cuando la emperatriz María Teresa decidió renovar y embellecer aún más los jardines imperiales. Cuatro años más tarde, el trabajo concluyó con la creación de una majestuosa composición escultórica barroca que impresiona tanto por su tamaño como por la riqueza de sus detalles. La escena representa al poderoso dios del mar, Neptuno, de pie sobre una concha tirada por tritones y criaturas marinas. Entre los siglos XVI y XVIII, la figura de Neptuno se convirtió en un motivo frecuente en los palacios y jardines europeos, ya que los monarcas lo utilizaban como símbolo de poder, estabilidad y control sobre los destinos de su pueblo.
¿Es posible visitar el Hofburg y el Belvedere junto con Schönbrunn?
Aunque la respuesta técnica es sí, nuestra recomendación es que priorices la calidad de la experiencia sobre la cantidad de sitios que visitas a la vez.
La capital austriaca alberga un trío de palacios imperiales y reales que puedes visitar: El Palacio de Schönbrunn, el Palacio de Hofburg y el Palacio de Belvedere. Sin embargo, visitarlos en un solo día no te permitirá disfrutarlos como realmente se merecen.
Como hemos compartido anteriormente, Schönbrunn es un enorme complejo que incluye no sólo el palacio con sus 45 salas abiertas, sino también sus vastos jardines, la Glorieta, el Zoo de Viena y el Laberinto. Una visita completa y agradable a Schönbrunn requiere fácilmente entre medio día y un día entero.
Por otra parte, el Hofburg, antigua residencia de invierno y centro administrativo de los Habsburgo durante seis siglos, alberga la Escuela Española de Equitación, los Aposentos Imperiales, el Museo de Sissi y la Colección de Plata, cada uno de los cuales requiere al menos dos o tres horas para ser apreciado adecuadamente.
Por último, el Palacio del Belvedere, dividido en el Belvedere Superior y el Inferior, es imprescindible por su impresionante arquitectura barroca y, sobre todo, por albergar la Galería de Austria, con la colección más importante de obras de Gustav Klimt, entre ellas El beso.
Intentar visitar estos tres pilares de la historia vienesa en menos de tres días completos resulta en una experiencia muy apresurada. Además de provocar cansancio físico, perderás la capacidad de asimilar la riqueza histórica de cada lugar, su valor artístico y la magnitud arquitectónica que representan. Recuerda que el verdadero valor de estos monumentos reside en pasear sin prisas por los jardines barrocos de Schönbrunn, reflexionar sobre la vida de Sissi en el Hofburg o contemplar el arte moderno en el Belvedere. La clave para disfrutar de Viena es evitar querer ver el mayor número de cosas en el menor tiempo posible. Merecerá la pena dedicar tiempo suficiente a todos estos espacios.
Preguntas frecuentes sobre la visita al Palacio de Schönbrunn
Sí, es muy recomendable. El Palacio de Schönbrunn es uno de los lugares más visitados de Viena, y las entradas suelen agotarse en temporada alta. Reservar en línea te garantiza la entrada y la franja horaria que prefieras.
El Pase Clásico es la opción más completa, ya que incluye el acceso a las salas del palacio, los jardines y otros lugares destacados como el Laberinto, el Dédalo y el mirador de la Glorieta.
Para una visita básica de los interiores del palacio, planifica al menos entre 1,5 y 2 horas. Si quieres explorar los jardines y otras atracciones, dedica medio día o más.
Absolutamente. Una visita guiada proporciona información experta sobre la historia de la dinastía de los Habsburgo, la arquitectura y el simbolismo que subyace en muchas de las salas y obras de arte. Es la mejor opción si quieres una experiencia cultural más profunda.
Sí, el palacio y los jardines son aptos para familias. Los niños disfrutan especialmente con el Laberinto y el Dédalo, así como con el Zoo de Schönbrunn, el más antiguo del mundo.
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